Atento, te van a pagar por ir a jugar a la oficina y trabajar en casa
04-10-2016
Si alguien te dice “oficinas de Google†seguramente te vendrá a la cabeza la imagen de un espacio amplio, colorido y minimalista, con cafeterÃa, amplios y cómodos sillones en los que poder descansar, videoconsolas o futbolines… Una tendencia que está siendo replicada en las nuevas oficinas de muchas compañÃas de cualquier industria, por lo que ya no tienes que trabajar en una tecnológica para desempeñar tu carrera en un ambiente similar.
Trabajo: es lo que haces, no dónde lo haces
¿Es una moda? ¿Por qué las oficinas han dejado de ser espacios tristes, grises y monótonos para ser toda una fiesta de color e innovación?
Para entenderlo mejor, debemos abordar el cambio que se ha producido con respecto al trabajo. “Históricamente, el trabajo era un lugar al que Ãbamos. Desde la Revolución Industrial, se acudÃa al trabajo porque era donde estaba la máquinaâ€, explica Francisco Vázquez, presidente de 3G Office. Algo que se ha mantenido a lo largo de los años, puesto que en las oficinas estaban primero las máquinas de escribir y luego los ordenadores y servidores de la empresa.
Sin embargo, en los últimos años, y con el avance de las tecnologÃas móviles y de comunicación, todo ha cambiado. “El trabajo ha pasado a ser una actividad, no un lugar. Lo quieran o no las empresas, lo fomenten o no, la gente ya es móvil y no tiene esa dependencia del puesto de trabajoâ€.
Aunque este tipo de oficinas se dio en un primer momento entre las tecnológicas por su acceso temprano a determinadas tecnologÃas de movilidad, Vázquez asegura que es algo que se va a replicar en todas las industrias, independientemente también de su tamaño y de su carácter nacional o internacional. “Esta transformación del espacio de trabajo es algo que va a llegar a todos lados. El que no se transforme le pasará lo que a Kodak o Nokiaâ€.
Si quieres que vaya, hazlo atractivo
Según los datos que maneja esta consultora de diseño de oficinas, el 50% de los puestos de trabajo que se venÃan asignando (bien sea en una oficina abierta o en despachos) están permanentemente vacÃos.
“El diseño de las oficinas como fábricas de trabajo está caduco y ha terminado. Hay que replanteárselo todoâ€, afirma Vázquez, más allá de la conveniencia o no de despachos o espacios abiertos.
Según Vázquez, “al igual que la economÃa digital colaborativa está replanteando nuevos negocios (el mayor operador de habitaciones -Airbnb- o de vehÃculos -Uber- no tienen nada en propiedad), en las oficinas pasa igual. Las cartas se han repartido de nuevo y hay que jugar una nueva partida, coger una hoja en blanco y empezar de nuevoâ€.
¿Qué vas a pedir al menú de tu restaurante?
¿Qué cosas hay que tener en cuenta al coger esa hoja en blanco empezar de nuevo? En primer lugar, que al igual que somos móviles en nuestra vida personal nos comportamos igual en el trabajo, por lo que (casi) nadie deberÃa tener un puesto fijo asignado en las oficinas y debe facilitarse esa movilidad dentro de estos espacios.
Además, Vázquez recomienda tener muy en cuenta la diversidad de todos los empleados. No sólo en cuestiones de edad (ahora mismo hay cuatro generaciones distintas en el mercado laboral), sino también en gustos, necesidades y sensibilidades. “El foco es la persona. Las empresas se están volcando sobre el empleado. En las oficinas corporativas hay que crear espacios con mucha diversidad. Puede haber un puesto de trabajo más tradicional para el que le guste ir, pero también espacios con almohadones en el suelo, más informales, cafeterÃas…â€.
El presidente de 3G Office hace un paralelismo entre cómo deben ser las oficinas y el menú a la carta de un restaurante. “Cuando viene mucha gente de muy diversos gustos, nacionalidades y edades a tu restaurante, pones una carta muy variada de platos para acertar y tener contenta a la gente. Lo mismo pasa en las oficinasâ€.
No es el futbolÃn, es lo que hay detrás
A todos nos llama la atención y destacamos de estas nuevas oficinas los futbolines y los espacios de descanso. “La gente se queda más con la anécdota de tener un tobogán que de lo que hay detrás: el cambio de trabajo como actividad frente a trabajo como el lugarâ€. Y, sin embargo, es esto último lo verdaderamente importante, porque supone un cambio fundamental: centrarse en las personas aceptando la diversidad al contrario que en el pasado, donde todo estaba estandarizado (hasta los uniformes). “Ahora las oficinas son trajes a medidaâ€.
Para diseñar estos espacios, hay que tener en cuenta, por un lado, la actividad de la empresa, teniendo también en consideración su cultura. Francisco Vázquez recomienda también pulsar la opinión del empleado. “Las personas pueden hacer su trabajo desde el lugar que prefieran. Si queremos que venga a la oficina, tendremos que atraerle de alguna maneraâ€.
“Aquà se viene a trabajarâ€
Esta transición no será rápida y habrá que hacer frente a algunos retos. Uno de ellos no es solo crear espacios para aquellos profesionales que, tras años acudiendo al mismo sitio a trabajar, lo tienen como una costumbre y prefieren seguir acudiendo a la oficina, sino un cambio en la organización cultural de la empresa. Algo que Vázquez entiende que “requiere mucho esfuerzoâ€. “El concepto de productividad de hace 25 años es distinto al actual. Antes, cuanto más tiempo se pasaba delante de una máquina más unidades se podÃa producir. Pero hoy en dÃa, el trabajador del conocimiento no rinde más por pasar más horas delante de un ordenadorâ€.
Sin embargo, y teniendo en cuenta también la generación que suele estar al frente de los puestos de dirección, sigue habiendo una mentalidad muy arraigada del “aquà se viene a trabajarâ€.
Y, es cierto, al trabajo se va a trabajar, pero ahora se impone el “design for happinessâ€. ¿Por qué? “Las empresas se han dado cuenta de que si sus empleados son felices, van a producir másâ€.
Vale, pero ¿cuánto me va a costar?
Como poderoso caballero es don dinero, te vamos a dar una última razón de peso y económica para que convezcas a tu jefe de que invertir en la remodelación de las oficinas es rentable y añade otra ventaja competitiva a tu empresa.
Cuando los empleados no tienen que ir todos los dÃas a la oficina porque pueden desempeñar su actividad desde cualquier lugar, la empresa no tiene la necesidad de estar en unas oficinas muy grandes: unas más pequeñas son óptimas, lo que conlleva menos gastos mensuales.
Leer noticia original:Â http://www.bluebbva.com/2016/07/atento-te-van-a-pagar-por-ir-a-jugar-a-la-oficina-y-trabajar-en-casa.asp



